Qué hacemos
Fase II
- Piso de Acogida: Acogida en Tercer Grado, Libertad Condicional o Libertad Total.
El trabajo realizado en esta parte es algo más costoso. Cuando ya hemos decidido que somos el recurso adecuado y acogemos a esta persona, se marcan unos objetivos a cumplir de una manera individualizada y en acuerdo con el interesado. El tiempo de permanencia en el piso dependerá del cumplimiento de los objetivos establecidos.
La finalidad concreta es la reinserción, dotando de las necesidades básicas de alojamiento y comida, así como de los recursos necesarios para su desarrollo personal. Para lograr este objetivo seguimos un modelo integral donde todas las facetas del ser humano han de ser estructuradas en un perfecto equilibrio.
Partimos del trabajo diario adquiriendo hábitos saludables, interviniendo en cada una de las actuaciones de las personas, por banales que estas sean. Incidimos en la respuesta de éstos hacia el entorno, logrando así una evolución en el desarrollo global de la persona.
En esta fase se realizan talleres basados en las actividades de la vida diaria, que permiten la consecución de habilidades sociales, hábitos saludables y contención de actitudes que dificultan una vida normalizada en sociedad. Se desarrollan actividades referentes a la socialización y a la interacción con el entorno exterior, taller de cocina, limpieza y salud y actividades para la adquisición de habilidades sociales.
Con ellos se trabajará la dotación de recursos, el incremento de la autoestima, la superación del miedo al rechazo y el respeto hacia los demás.
Como objetivos comunes a cumplir se plantean:
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Afianzar y desarrollar las capacidades físicas, afectivas, comunicativas, morales y de inserción social promoviendo el mayor grado posible de autonomía personal y de integración social.
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Fomentar la participación de los usuarios en aquellos contextos en los que se desenvuelve la vida adulta, la vida doméstica, utilización de servicios a la comunidad, y disfrute del ocio, entre otros.
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Afianzar la capacidad de razonamiento, las habilidades comunicativas y la resolución de problemas de la vida cotidiana.
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Potenciar hábitos vinculados a la salud corporal, la seguridad personal y el equilibrio afectivo, para desarrollar su vida con el mayor bienestar posible.
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Conseguir estadios de estabilidad y constancia en el esfuerzo para conseguir los objetivos propuestos.
La propuesta está organizada en cuatro áreas de intervención interrelacionadas:
- Área de habilidades sociales.
- Área de habilidades para la vida diaria.
- Área de ocio y tiempo libre.
- Área de coordinación y seguimiento.
El equipo de la Asociación trabajará un itinerario de reinserción previamente valorado y discutido para cada usuario. En cuanto al protocolo a seguir para esta fase cabe destacar que cualquiera de los aspectos importantes de esta intervención se tienen que discutir y contrastar con el usuario haciendo que sea siempre él mismo agente de su propia evolución y partícipe en el proceso y la intervención que la Asociación realiza con él.
Una vez elaborada el tipo y las líneas y tiempos de intervención para cada uno de los usuarios se hará constar el acuerdo y los compromisos de ambas partes en un contrato de acogida temporal. En este documento quedarán registrados los objetivos que se plantean para el usuario y que ha aceptado alcanzar así como las actuaciones y gestiones concretas que el equipo de la Asociación se ha fijado realizar. La elaboración de este contrato se hará a partir del momento en que el usuario pueda disponer de un tiempo prolongado de acogida en la Asociación.
El incumplimiento de lo acordado en este contrato, así como la violación de las normas básicas de convivencia puede ser motivo de revisión del caso y en determinadas circunstancias de expulsión directa y cese inmediato de la acogida. De otro modo cualquier problema o revisión leve será discutido en las Asambleas con el usuario.
Asamblea de equipo: se lleva a cabo semanalmente. Los objetivos de esta reunión son:
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Evaluar la evolución del proyecto, intercambiando opiniones sobre el funcionamiento del piso.
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Establecer los ritmos y periodos de los distintos procesos (individuales y de grupo).
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Programar y definir la semana en cuanto a actividades, turnos, demandas de ingreso.
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Asumir y encauzar las propuestas que se hagan en la asamblea de piso.
Asamblea de piso: de carácter semanal. Sus objetivos son:
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Ser el momento de encuentro de todo el grupo (usuarios, y equipo de educadores).
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Establecer un sistema dinámico y participativo que permita la implicación de todas las personas (voluntariado) en el funcionamiento del piso.
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Establecerán las normas y criterios de organización.
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Ser el momento en el que los usuarios manifiesten sus necesidades, expongan sus dudas, quejas y opiniones.
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Dar pautas para la organización de las actividades, los horarios y la vida diaria del piso.
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Ser el lugar para analizar aspectos del proceso de inserción de las personas usuarias.
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Fomentar la cohesión del grupo y mejorar la convivencia.
- Piso de emancipación:
Desde la Asociación se valora la importancia de la diferenciación de procesos por los que pasan los usuarios. Con la puesta en marcha del piso de emancipación se pretende separar, las personas que acaban de salir de prisión y se encuentran en la primera fase, donde el paso por prisión está aun muy interiorizado, y la manera de moverse en sociedad puede no ser la más adecuada, con pocos recursos económicos, relaciones familiares muy deterioradas o nulas, con problemas de adicciones, en tratamientos terapéuticos y en proceso de adquisición de habilidades sociales y hábitos saludables, de las personas que ya han conseguido cumplir esos primeros objetivos marcados y están ya a un paso de poder llevar una vida normalizada en sociedad.
En el piso de emancipación, se trata de que los usuarios mantengan todo lo aprendido en la primera fase, respeto hacia los demás, que sean capaces de mantener una estabilidad emocional, económica y en sus relaciones sociales. Con ellos se trabaja la responsabilidad, tanto en el trabajo como en las tareas domésticas e incluso con los pagos que una vivienda y una vida normalizada conlleva. Se trata de superar también el miedo al rechazo y ser capaces de tener un sentimiento de pertenencia a la sociedad.